La reciente publicación de un informe que indica que varios pacientes de
sífilis de San Francisco (EEUU) no respondieron al antibiótico Zithromax (azitromicina) consolida las actuales recomendaciones de la penicilina como el agente preferido para esta enfermedad.
Los índices de sífilis han aumentado en EEUU en los últimos años, según declararon los investigadores de los US Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Un área especialmente problemática ha sido San Francisco, con una de las tasas más elevadas del país en sífilis primaria y secundaria en 2002.
En un especial esfuerzo por tratar con la mayor prontitud los casos de sífilis, ciertos programas para el control de la enfermedad empezaron a administrar Zithromax en dosis únicas de una píldora (un tratamiento alternativo más cómodo que la inyección de penicilina). Los clínicos actuaron así basándose en los buenos resultados que habían dado algunos pequeños estudios en pacientes sin infección por
VIH.
Sin embargo, en abril de 2003, el departamento de Sanidad Pública de San Francisco recibió la noticia de un paciente con el que había fallado el Zithromax. Posteriores investigaciones descubrieron siete casos más de aparente fracaso terapéutico entre septiembre de 2002 y julio de 2003.