Aunque todavía está pendiente de aprobación por parte de las autoridades sanitarias, una pequeña píldora rosada podría en breve proteger a los viajeros que se desplazan a países en desarrollo de una incómoda patología conocida como la enfermedad del viajero.
El Dr.
Herbert DuPont, director del Centro de Enfermedades Infecciosas de la University of Texas School of Public Health de Houston, ha estudiado esta frecuente enfermedad sufrida por los que viajan a países como México y otros estados en desarrollo, que no pueden resistirse a las delicias de la gastronomía local. El fármaco que ha desarrollado podría poner fin al disconfort, según el artículo aparecido en the Houston Chronicle.