El trabajo afirma que los que sufren cefaleas de más de cuatro horas, y especialmetne los que ven manchas o líneas detrás de sus ojos, son más propensos a registrar
angina que los que no padecen los dolores de cabeza.
Sin embargo, en la investigación se sugiere que las
migrañas y otras cefaleas no están asociadas a la cardiopatía coronaria.
Kathryn Rose, la directora del estudio, manifestó: "nuestros hallazgos sugieren que la mayor prevalencia de dolor torácico por angina de pecho, aunque no por enfermedad coronaria, en los que sufren las cefaleas, pueden estar relacionadas con una causa distinta a la enfermedad cardíaca." Rose ejemplificó: "las personas con migraña tienen una mayor sensibilidad al dolor o ser más propensas a los vasoespasmos. Lo que nuestro trabajo no aconseja es que las personas con migraña deban ignorar el dolor de pecho, ya que éste puede ser un importante síntoma de numerosas patologías, incluyendo la enfermedad coronaria."