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Un estudio llevado a cabo por científicos británicos pone en evidencia que la zona cerebral implicada en los sentimientos amorosos corresponde a la región límbica.
En este estudio participaron 17 personas en las que se verificó mediante un cuestionario su estado de enamoramiento. A dichos sujetos se les mostraron fotografías de las personas de quien estaban enamorados a la vez que se les medía el flujo sanguíneo específico de varias zonas del cerebro mediante técnicas de imagen cerebral.
| | Los resultados mostraron un mayor flujo sanguíneo, es decir, una mayor respuesta emocional en la región límbica, mientras que en otras zonas como el neocórtex, relacionada con sentimientos depresivos, se observaba una disminución del flujo sanguíneo ante la imagen de la persona querida.
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