Ciertamente sí que es posible que una persona joven pueda tener coágulos en las arterias y complicaciones graves a causa de ellos, como un infarto agudo de miocardio o un ictus cerebral. Es poco frecuente pero sí es posible.
Conocemos ya numerosos factores de riesgo para estas complicaciones: tabaquismo, obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes, etc., pero todavía no conocemos todos los factores de riesgo puesto que aunque esas enfermedades graves son más frecuentes con el paso de los años, también se presentan en personas más jóvenes. Es evidente que pueden existen factores genéticos, enfermedades cardiocirculatorias y otras enfermedades que predispongan a un coágulo arterial en personas de cualqueir edad, incluidas las jóveness
El papel del estrés agudo como factor de riesgo es algo más dudoso, puesto que si bien las emociones intensas, la ansiedad, los ataques de pánico, etc., se asocian con manifestaciones cardíacas, raramente desencadenan una complicación grave en ausencia de otros factores de riesgo presentes en un individuo. El estrés y estas otras manifestaciones se asocian más con síntomas como palpitaciones, dolor torácico, sudoración y pérdida del conocimiento entre otras, que con un infarto o un ictus cerebral directamente.