La protección solar en la infancia

8 de abril de 2002

Los filtros solares deben aplicarse generosamente media hora antes de la exposción al sol y renovar la aplicación de forma continuada en el tiempo, sobre todo después de los baños La protección solar es imprescindible en todas las edades, pero el empleo de fotoprotectores adecuados en la infancia, es fundamental para prevenir la aparición de melanoma maligno en el adulto

La protección solar es imprescindible en todas las edades, pero el empleo de fotoprotectores adecuados en la infancia, es fundamental para prevenir la aparición de melanoma maligno en el adulto. Este tumor es el que se produce con más frecuencia entre los 25 y los 29 años y se desarrolla con más rapidez que otros tipos de cáncer.

¿Qué es la fotoprotección solar?

Se define como un conjunto de medidas que permiten disminuir el daño cutáneo provocado por la radiación solar a todos los niveles. Desde el eritema solar (enrojecimiento difuso de la piel debido a la acción de los rayos solares), hasta las reacciones de fotosensibilidad (fotoalergias) y las patologías relacionadas con el sistema inmunitario o cáncer de piel. A nivel carcinógeno (cancerígeno), se incluye el epiteloma cutáneo y el melanoma maligno.

Diferentes estudios han relacionado el cáncer de piel con la exposición al sol que se produce a lo largo de los años. Las exposiciones solares acompañadas de ampollas (quemadura solar severa) durante los primeros 15 años de vida parecen determinantes en la aparición de melanoma maligno en la edad adulta. Se demuestra porque la localización anatómica de estas quemaduras producidas antaño, coincide en cierto modo con la distribución que presentan los melanomas pasados los años.

Desde farmacia 21 queremos recordar los riesgos reales de salud que conlleva la exposición al sol sin protección y los métodos que desde la infancia, servirán para prevenir y paliar estos efectos nocivos.

Hábitos de exposición solar en los niños

Las pautas o consejos básicos en relación con la exposición al sol de los más pequeños, quedan reflejadas en los siguientes puntos:

-          No exponer al sol a menores de tres años

-          Emplear filtros solares adecuados a la edad del niño, con un índice de protección solar elevado

-          Evitar las horas centrales del día (desde las once de la mañana a las cuatro de la tarde)

-          Disminuir la superfície expuesta a la radicación con una adecuada vestimenta (camiseta y gorro), protección ocular y utilización de sombrillas

-          Recordar que un día nublado no implica estar protegido contra el daño solar

-          Prestar mucha atención a las superficies reflectantes porque provocan una radiación extra por reflexión: arena (15-20% más de radiación), nieve (50-80% más), agua de mar en movimiento (20% más), agua en calma (10% más), hierba (0,5-4% más)

-          El niño debe ingerir mucho agua para evitar la deshidratación

-          Si el niño toma alguna medicación, comprobar que no incluya medicamentos fotosensibilizantes. Estos fármacos provocan reacciones adversas si se produce exposición al sol

-          Utilizar una leche hidratante para la piel tras la exposición solar

-          Acudir al médico en cuanto se presente alguna reacción o síntoma extraño

La ropa y el sol

El uso de indumentaria adecuada y protección ocular es una medida un tanto olvidada, pero muy útil y necesaria, en especial en niños muy pequeños. Éstos deberán utilizar una prenda ligera del tipo camiseta, pantalón, gorro de ala ancha o visera, preferiblemente de algodón.

El algodón ofrece una protección frente al sol superior a la de las fibras sintéticas (nailón o poliester). La ropa debe estar seca, porque una vez mojada pierde su poder filtrante. El color blanco es el menos protector frente a las radiaciones solares.

Tampoco hay que descuidar la protección de los ojos, ya que en zonas de alta irradiación pueden producirse lesiones oculares. Las lentes denominadas orgánicas son las más aconsejadas puesto que protegen de los rayos solares y contribuyen a prevenir en el futuro la aparición de cataratas. La montura debe tener protecciones laterales y superiores.

El fotoprotector solar idóneo

Probablemente el fotoprotector solar absolutamente perfecto no existe, pero sí hay algunas características que estos productos deben observar para ser verdaderamente eficaces y seguros. Un fotoprotector debe tener dermotolerancia, cobertura total del espectro solar UVA/UVB, presentar fotoestabilidad y proporcionar propiedades cosméticas agradables, alta remanencia y sustantividad.

Ahora que se acerca el buen tiempo debemos concienciarnos de la importancia de la fotoprotección, en especial la que afecta a los niños

Los filtros solares deben aplicarse generosamente media hora antes de la exposción al sol y renovar la aplicación de forma continuada en el tiempo, sobre todo después de los baños. Por último prestar atención a la uniformidad de la aplicación para que no queden zonas desprotegidas.